Medidas paternofiliales y custodia de hijos
Cuando hay hijos de por medio, las decisiones no son solo legales.
Custodia, visitas, pensión… son temas que afectan al día a día, y no siempre es fácil saber qué corresponde en cada caso.
Las medidas paternofiliales sirven precisamente para ordenar todo eso y dar estabilidad a los menores. Pero cada familia es distinta, y lo que funciona en un caso puede no encajar en otro.
¿Qué son las medidas paternofiliales?
Las medidas paternofiliales son las decisiones que hay que tomar cuando hay hijos en común y los padres se separan. Básicamente sirven para organizar cómo va a ser la vida de los menores a partir de ese momento.
Aquí entran temas como la custodia, el régimen de visitas o la pensión de alimentos. No es solo repartir tiempos, sino dejar claro cómo se va a organizar todo en el día a día.
Estas medidas se fijan dentro de un procedimiento judicial que regula los derechos y obligaciones respecto a los hijos, y cómo se van a relacionar los padres con ellos en adelante. Está recogido en la Ley de Enjuiciamiento Civil, a partir del artículo 748.
Cuando hay una ruptura, es normal que surjan muchas dudas. A veces se llega a un acuerdo entre los padres y todo es más sencillo. Otras veces no, y el proceso acaba en el juzgado.
En estos casos, son los Juzgados de Primera Instancia del último domicilio común los que se encargan de resolverlo.
Cada familia es diferente, y por eso estas medidas también lo son. Lo importante es plantearlas bien desde el principio, pensando sobre todo en los menores y en evitar problemas más adelante.
¿Qué tipos de custodia de los hijos existen?
01
Custodia compartida
La custodia compartida implica que ambos padres participan de forma activa en el día a día de los hijos. No siempre es un reparto exacto al 50%, pero sí hay una implicación real de los dos en su cuidado y organización.
Qué implica
Supone coordinarse en temas importantes como colegio, rutinas, médicos o actividades. Requiere cierto entendimiento entre los padres, porque hay que tomar decisiones de forma conjunta.
Cuándo se concede
Suele darse cuando se considera que ambos progenitores pueden asumir ese reparto y existe una mínima capacidad de organización. No es automática, se valora caso por caso.
Ventajas / inconvenientes
Puede favorecer que los hijos mantengan una relación más equilibrada con ambos padres. Pero también puede generar dificultades si no hay buena comunicación o si la logística no está clara.
02
Custodia exclusiva o monoparental
En la custodia exclusiva, los hijos conviven habitualmente con uno de los progenitores, mientras que el otro tiene un régimen de visitas.
Cuándo es más habitual
Se da en situaciones donde la custodia compartida no es viable, ya sea por distancia, horarios, falta de acuerdo o por la propia dinámica familiar.
Criterios del juez
Se valora sobre todo el bienestar de los menores: estabilidad, entorno, disponibilidad de los padres o la relación que tienen con cada uno. No hay una regla fija, depende de cada caso.
03
Guarda y custodia
Cuando hablamos de guarda y custodia, nos referimos al cuidado diario de los hijos. Es decir, quién se encarga de su día a día: colegio, rutinas, decisiones cotidianas…
Puede ser compartida o exclusiva, pero en cualquier caso es una de las partes más importantes dentro de las medidas paternofiliales, porque afecta directamente a la vida de los menores.
Más allá de lo legal, lo importante es que la organización funcione en la práctica. Que los menores tengan estabilidad y que las decisiones estén bien planteadas desde el principio.
Por eso, antes de fijar cualquier medida, conviene analizar bien la situación familiar y ver qué opción encaja mejor en cada caso.
El régimen de visitas es la forma en la que se organiza el tiempo que los hijos pasan con el progenitor que no tiene la custodia habitual. Es una parte importante dentro de las medidas paternofiliales, porque afecta directamente a la relación con los menores.
No hay un modelo único. Cada familia tiene sus circunstancias, y por eso lo importante es que el régimen que se fije sea claro y, sobre todo, que funcione en la práctica.
Régimen de visitas
Lo ideal es que se acuerde entre las partes, dejando bien definidos los días, horarios, vacaciones y cualquier situación que pueda generar dudas. Cuando no hay acuerdo, será el juez quien lo establezca en función del caso.
Lo más común suele ser fines de semana alternos y algún día entre semana, además de repartir vacaciones y fechas señaladas. A partir de ahí, se puede adaptar según la edad de los hijos o la situación de los padres.
Cuando el régimen de visitas no se respeta, empiezan los problemas. Puede haber retrasos, incumplimientos o directamente situaciones en las que no se permite el contacto.
En estos casos, es importante ver qué está pasando y cómo actuar. Dependiendo de la situación, se puede reclamar su cumplimiento o incluso solicitar una modificación de las medidas.
Si estás teniendo problemas con el cumplimiento del régimen de visitas, podemos ayudarte a valorar qué opciones tienes.
Pensión alimenticia
La pensión de alimentos es la cantidad que uno de los progenitores abona para cubrir los gastos de los hijos cuando no conviven de forma habitual con él.
No es solo una cuestión económica, sino una forma de garantizar que los menores tengan cubiertas sus necesidades en el día a día.
Incluye gastos como alimentación, ropa, educación, material escolar o gastos básicos del día a día. Algunos gastos extraordinarios (médicos, actividades, etc.) suelen tratarse aparte.
En general, se mantiene mientras los hijos sean menores de edad. Pero también puede continuar después si siguen formándose y no tienen independencia económica.
No hay una cifra fija. Se tiene en cuenta la situación económica de ambos progenitores y las necesidades de los hijos. Cada caso es distinto, por eso es importante ajustarlo bien desde el principio.
Cuando hay impagos de pensión alimenticia, la situación puede complicarse bastante. No es algo que convenga dejar pasar.
Dependiendo del caso, se puede reclamar judicialmente lo que se debe, e incluso iniciar otras acciones si el incumplimiento se mantiene en el tiempo.
Si estás en esta situación, puedes consultarnos directamente para ver tu caso.
¿Se pueden modificar estas medidas?
Cuando una pareja se separa, hay que fijar una serie de medidas paternofiliales que regulan la relación con los hijos: custodia, visitas, uso de la vivienda, pensión…
Si hay acuerdo, se pueden establecer de forma conjunta. Si no, será el juez quien las determine.
Sí, pero no en cualquier momento ni por cualquier motivo. Para poder modificarlas tiene que haber un cambio importante en las circunstancias.
Por ejemplo:
- Cambios económicos (pérdida de empleo, reducción de ingresos…)
- Cambios personales o familiares
- Cambios en el trabajo o lugar de residencia
- O necesidades nuevas de los hijos con el paso del tiempo
¿Qué tiene en cuenta el juez?
No basta con querer cambiar las medidas. Hay que justificar que ese cambio es real, relevante y que se mantiene en el tiempo.
Además, siempre se valora el interés del menor por encima de todo. Si el cambio no va en esa línea, lo normal es que no se apruebe.
Al final, cada caso es distinto. Por eso, antes de plantear una modificación, conviene revisar bien la situación y ver si realmente hay base para hacerlo.
Nuestra abogada responsable de este área
Mercedes Muñoz Quesada
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